Microviaje : Vía verde del Pas, Santander , Embalse del Ebro 14 ,15,16 y 17 agosto
Micro viaje: vía verde Pas
Jueves, 14 de agosto
Este jueves 14 de agosto coincidimos David y yo unos días libres y tras
valorar lo malo de las fechas para viajar le propongo una ruta en bici bonita,
sencilla y relativamente cercana que ya hemos hecho en ocasiones anteriores: la
vía verde del Pas.
Viernes, 15 de agosto
Nos levantamos tras una noche tranquila y el día amanece soleado y caluroso. Preparamos las bicis y desayunamos en una mesa del parque. Nuestro objetivo es llegar a Santander no muy tarde para poder encontrar sitio en el camping de la ciudad. Es un fin de semana complicado con mucho movimiento. El kilómetro 0 de la vía verde del Pas se encuentra en el mismo parque. Aunque es una vía verde relativamente bien señalizada es recomendable llevar un buen GPS ya que hay momentos en que es fácil perderse. Yo nada más empezar me doy cuenta que he perdido mis guantes de la bici allí mismo. A pesar de mis desvelos no se dejan encontrar y me voy sin ellos. El buen firme de la vía hace que sea un recorrido cómodo. Por un estupendo paisaje vamos dejando atrás San Vicente y Santiurde de Toranzo. Cruzamos un puente muy antiguo con traviesas de madera antes de llegar a la atractiva localidad de Puente Viesgo. Allí nos encontramos con una empresa que alquila bicicletas. Continuamos nuestro recorrido dejando atrás pequeños pueblos como Pomaluengo y la Penilla hasta llegar a Sarón. A partir de Sarón no es fácil seguir el camino, pero cruzamos el Puente y nos lo encontramos de nuevo. Cada año amplían un poco el carril bici pues otros años nos tocaba coger algo de carretera. Pasamos por Cabárceno, aunque llegamos por otro camino que no es el de la vía verde. Liaño y la Concha son otras localidades por las que pasamos antes de llegar al final de la ruta que es Astillero. Antes de llegar a Astillero nos encontramos con que la vía verde está cortada en un tramo, pero finalmente conseguimos llegar. De allí nos dirigimos a la parada del FEVE que nos llevará cómodamente a Santander (la última vez que hicimos esta ruta cruzamos en un pequeño barco).
El calor aprieta y decidimos llegar lo antes posible al camping del Faro que se
encuentra en lo más alto de la ciudad. Afortunadamente al llegar nos dicen que hay sitio.
¡¡Menos mal!! Buscamos algo de sombra para poner la tienda ya que el calor es sofocante. Nos enteramos de que tiene piscina así que antes de comer nos vamos a
dar un chapuzón. Comemos y aunque intentamos descansar en la tienda el calor es
tan pesado que volvemos a la piscina. Al regresar David se encuentra a una
conocida con su marido. Nos bajamos a la playa del Sardinero con las bicis
donde antes nos deleitamos con los maravillosos helados de Regma. Nos vamos a
descansar un rato a la playa y cuando nos cansamos decidimos dar unas vueltas
con la bici hasta que llegamos a una terraza ubicada a la vuelta del Casino y
allí que nos quedamos a cenar como dos reinones. Antes de volver al camping
nos pasamos por un mercado multinacional de comidas ubicado en el parking del Sardinero.
De allí volvemos a subir la cuesta al camping. Por cierto, se levanta un viento
al llegar que parece que van a salir volando todas las tiendas de campaña.
Sábado, 16 de agosto
La noche ha sido tranquila. La ventisca se calmó y no
ha habido mucho ruido en el camping a pesar de que las tiendas estaban muy
juntas. El día amanece nublado. Desayunamos como podemos ya que el camping del
Faro no tiene ni una sola mesa para sentarse. Recogemos nuestras cosas y
salimos con las bicis ya que regresaremos a Ontaneda. Antes de dejar Santander
y dirigirnos hacia la estación del FEVE para que nos deje en Astillero, hacemos
un recorrido por el Palacio de la Madalena, la residencia estival de Alfonso
XIII y Victoria Eugenia. Construido a principios del siglo XX, fue sufragado
por el Ayuntamiento de Santander y un gran número de familias locales. Juan de
Borbón se lo vendió a la ciudad por 150 millones de pesetas no sin polémica ya
que fue la propia ciudad la que se lo regaló. Es un entorno fabuloso que cuenta
hasta con un pequeño zoológico con focas y pingüinos. También nos detenemos en
el pequeño museo naval al aire libre. Después de visitar el entorno del Palacio
nos dirigimos por el carril bici a la estación del FEVE de Santander.
Al llegar a Astillero buscamos el km. 0 de la vía verde del Pas. Ésta nos
lleva fácilmente hasta la entrada del parque de Cabárceno. Hay que buscar la
continuación del carril y de allí llegamos a Sarón, aunque con algunas dudas en
algún punto de la vía. En Sarón le digo a David que hagamos un desvío a Santa
María de Cayón que era el pueblo de mi padre. Aprovechamos para comer allí en
un parque al lado del Ayuntamiento. Retomamos la vía verde del Pas no lejos de
Cayón y seguimos pasando por la Penilla, Pomaluengo y Puente Viesgo. Al llegar
a Puente Viesgo nos detenemos para visitar el mercadillo que tiene una música
de fondo maravillosa. Nos acercamos a visitar la iglesia neorromántica y
aprovechamos para tumbarnos a descansar en los jardines del Ayuntamiento.
Tras la siesta afrontamos los últimos kilómetros a Ontaneda. Al llegar
hacemos algunas compras en el supermercado para prepararnos la cena. Yo vuelvo
al obrador de sobaos a comprar más. Me acerco a la famosa heladería López, pero
la cola me hace desistir. Me reúno con David en el súper y nos vamos a la
furgoneta. Cenamos y a la piltra
Domingo, 17 de agosto
Tras una noche tranquila durmiendo en la furgo nos levantamos con el día húmedo y nublado. Está tan desapacible el día que preferimos montar las bicicletas y desayunar una vez que atravesemos el puerto del escudo. Nos detenemos en el balneario de Corconte y nos damos un paseo por sus jardines. De aquí nos dirigimos al pueblo de Corconte, desayunamos y preparamos las bicicletas para hacer un recorrido, ya clásico para David y para mí, que es la vuelta al embalse del Ebro. Realizamos un pequeño tramo por la carretera N- 623 y giramos en Cabañas de Virtus, de allí a Herbosa y a Arija.
El lado sur del pantano siempre me ha gustado mucho y me encanta llegar a Villanueva de las Rozas ya que desde allí se ve la torre de la iglesia de San Roque, que es lo único que se conserva cuando el embalse lo cubrió todo. La torre la hemos subido en varias ocasiones y está vez no ha sido una excepción. Continuamos nuestro periplo dejando atrás varias localidades hasta que llegamos a Reinosa. Hace mucho calor así que la cerveza que pido en uno de los bares del centro me sabe a gloria. No hay nada de comer así que nos permitimos sacar algo de lo que traemos nosotros. Cuando acabamos nos tomamos un helado en una heladería del centro. Descansamos un rato y proseguimos nuestro recorrido siguiendo de nuevo por la N-623. Se ha levantado un viento inesperado e incluso cuesta avanzar. Encontramos para nuestro regocijo que buena parte del camino de vuelta hasta Corconte tiene un carril bici. Al llegar a la furgoneta nos encontramos con una auténtica ventisca, sin embargo, al poco de dejar Corconte el tiempo mejora y la vuelta a Burgos es tranquila y sin mucho tráfico.
Al ser todavía pronto quedamos con unos amigos para tomar algo y poner el
punto final a estas estupendas mini vacaciones.
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