Viaje en bicicleta por la Bretaña Francesa


Miércoles, 1 de julio 2026 


Estas 2 primeras semanas de julio tenemos previsto subir en coche hasta Nantes y empezar una ruta en bicicleta por un canal que llega hasta Brest (canal de Nantes a Brest). Salimos sin prisa de Burgos tras terminar los últimos preparativos.  Tras cruzar la frontera en Irún, seguimos conduciendo por carreteras secundarias (hay tramos abiertos de autovía, pero de manera intermitente) hasta Cestas, cerca ya de Burdeos. Encontramos un lugar tranquilo propuesto por Park4night, aunque con pocas comodidades. Hay una auto caravana. Cenamos y llega otra furgoneta. La noche se pasa súper tranquila y sin ruidos.

 

Jueves, 2 de julio de 2026 

Nort sur Erdre- Blain 25km


Nos despertamos temprano, recogemos y nos ponemos de camino sin desayunar. Al cabo de un rato nos detenemos en una zona con mesas y bar preparada para los que quieren hacer algún descanso en la autovía.  Continuamos nuestro recorrido por Roquefort, pero antes, hacemos una parada para tomar un café y aclararnos donde vamos a aparcar el coche los 15 días.  Seguimos nuestro recorrido y mientras David conduce yo busco información sobre el viaje. Tras ciertas indecisiones, David propone dejar el coche pasado Nantes, en Nort sur Erdre, cerca de Blain, que será nuestro destino hoy.  Nos detenemos en un parking, ubicado cerca de la oficina de turismo. Entro a pedir información y nos comentan que el parking es público y no hay problema por dejarlo allí. Bien felices nos llevamos un mapa que compramos y 2 credenciales para hacer la Vélodyssée.  Nos dicen que ese fin de semana, celebran un festival y esperan a mucha gente. Preparamos las bicis, comemos en un bonito parque frente a la oficina de turismo y con mucho calor nos dirigimos al canal, que David encuentra muy eficientemente gracias al Mapy.ck. Recorremos tranquilamente los 25 km que nos separan hasta llegar al camping de Blain. Al llegar nos topamos con un castillo extraordinario al lado del camping. Tras registrarnos nos encontramos con otro ciclista de Málaga, él empieza hoy y nos cuenta que ha venido desde Nantes en avión. Los dueños son muy majos y nos dejan darnos un chapuzón en la maravillosa piscina que tienen. Nos duchamos, y colocamos la tienda.  Es un camping maravilloso, tranquilo, económico y agradable.  Cenamos y charlamos un rato con el malagueño. Me voy a la tienda a escribir estas memorias


 

3 julio viernes. 

Blain- Saint Martin sur Oust. 70km

Ha sido una noche tranquila en este camping maravilloso. Nos levantamos tranquilamente, sin prisa, desayunamos, nos organizamos y entre una cosa y otra se hacen las 11h. Salimos por el canal y el tiempo está maravilloso, aunque es tarde el viento fresco es una gozada. El canal es cómodo, agradable y se ven a varios ciclos turistas recorriéndolo. Decidimos que no vamos a parar hasta Redon, son 45 km sin parar, pero es mejor hacer más kilómetros a primera hora. En realidad, no hay grandes distracciones pues los pueblos no están a pie del canal. Éste es frondoso y con sombra. Llegamos a Redon, pero nos desviamos a un Leclerc a comprar algo para comer.


Tras nuestras compras nos dirigimos al centro del pueblo a buscar una mesa para comer el pollo asado que nos hemos comprado. Aparece ante nuestros ojos, en mitad del pueblo, una mesa a la sombra en un pequeño parque con 2 hamacas de madera. No damos crédito de nuestra gran suerte. Al terminar recogemos y como hace mucho calor para estar dando vueltas con la bici, decidimos volver al canal y continuar en bici hasta Saint Martin sur Oust, donde nos espera un camping municipal, tranquilo y muy pequeño. Antes de instalarnos nos acercamos al pueblo a comprar, pero al ver una fabulosa terraza a la sombra le propongo a David parar a descansar y tomar una cerveza. Leemos que hay concierto a las 20h.

Nos vamos antes del concierto al camping a organizarnos. Es un camping municipal maravilloso en muchos sentidos: muy económico (10€ los 2) pequeño, tranquilo, en la zona de tiendas de campaña no hay nadie y muy nueva toda la zona de,sanitarios. Además, al lado de la recepción hay una habitación con microondas, libros, kettle y un sillón.

Pasamos una tarde muy tranquila e incluso con tiempo de descanso antes de cenar un ramen que hemos comprado. Esto es jauja, el único pesar es que al final no hemos ido al concierto y parecía que iba a sonar bien, pero estábamos cansados

 

Sábado 4 julio sábado

Saint Martin sur Oust - Rohan 65km


Nos levantamos tras una noche tranquila en el camping. La tienda se ha condensado así que tenemos que secarla mientras preparamos el desayuno. Hace un sol radiante de nuevo y se prevé muy buen tiempo y calor. Como siempre tardamos 2 horas en preparativos antes de salir, ya que vamos sin prisa y con pausas. Salimos por fin y retomamos el canal. Éste es un auténtico placer de recorrido. Nuestra siguiente parada es en un bonito pueblo llamado Malestroit.  Tiene un centro histórico con unas llamativas casas medievales y entramos en la iglesia de San Gil (patrón de los campistas, por cierto) donde nos encontramos unas maravillosas pinturas románicas en el techo y unas vidrieras que impresionan. Salimos de la iglesia y damos un paseo; un francés se detiene a charlar con nosotros pues ha estado en Burgos por motivos de trabajo. Sellamos la credencial de la Vélodyssée, compramos pan y continuamos nuestra odisea. Seguimos hasta el km 40 donde nos topamos con la joya del recorrido, un bonito pueblo medieval con un impresionante castillo llamado Josselin.

Antes de entrar nos detenemos a comer en la sombra de una esclusa. David se queda dormido en un plis, pero no es mi caso. Hace mucho calor y por un momento estamos tentados de continuar el recorrido sin aventurarnos por sus empinadas calles. Mientras yo me entretengo haciendo unas fotos al castillo, David se adelanta a echar un vistazo por las calles de arriba. Al cabo de unos minutos me aventuro a empujar la bici y me encuentro la entrada a una ciudadela, veo la bici de David aparcada y la aparco a su lado sin candar. Entro en su busca y qué sorpresa tan grata nos llevamos al recorrer sus calles. La historia de su iglesia habla de un asedio de Enrique II de Inglaterra.  Paseamos, nos comemos un helado, escribimos unas postales y nos vamos, ya que todavía tenemos 25 km más de camino. Hace calor, pero el canal no pierde su encanto.

Vamos dejando algunos pueblos de lado e incluso nos perdemos por un corto período el canal. Tras la consulta a  San Mapy.ck lo retomamos a través de una vía verde. Seguimos por el canal y por fin, llegamos al camping de Rohan, yo ya cansada por el calor. Nos instalamos y vamos corriendo al supermercado a comprar la cena. Duchados, David prepara la cena y charlamos con un francés muy amable que nos regala unas cerezas. Fuma mucho y tiene sobrepeso, luego nos damos cuenta que es nuestro vecino de parcela. Unos ciclistas jóvenes de última hora me preguntan mientras estoy tendiendo la ropa cómo entrar al camping y al final del día acabamos hablando con ellos (uno es medio español, de Aragón) y David les ofrece alojamiento en Astudillo cuando pasen en su camino a un pueblo cerca de Sanabria. Finalmente nos vamos a descansar.

 

Domingo, 5 de julio de 2026. Camping de Rohan - camping de Gouarec. 69km

No he dormido muy bien, no sé si por los ruidos de nuestro vecino de parcela, que con lo que fuma y su sobrepeso parecen quedarle 3 días de vida. Sin embargo, es uno de los más madrugadores en dejar el camping. Nosotros también madrugamos pues a las 7h ya estamos levantados. La mañana es fresquita y algo cubierto el cielo, pero da la sensación de que será por poco tiempo. Desayunamos, nos despedimos de los jóvenes ciclistas y nos hacemos una foto con ellos.
Empezamos bajo las nubes por el canal, pero poco a poco el cielo se despeja. No te cansas de este canal por sus numerosos meandros y su vegetación.  A los 25 km llegamos a Pontivy,  antiguo Napoleonville, centro neurálgico de la construcción del canal. Lo primero que nos llama la atención es su castillo medieval construido por los vizcondes de Rohan. Subimos con las bicis, pero solo tienen abierto el patio de armas. Nos hacemos unas fotos y me entretengo hablando con una mujer que me cuenta varios episodios de su vida de joven.



Damos un paseo por las calles antiguas y aprovechamos para hacer algunas compras pues, afortunadamente, los domingos abren los supermercados, en este caso en el centro del pueblo un Carrefour exprés. Compramos pan y salimos de nuevo ya con mucho calor. Hacemos otros 30 km ya muy cansados, pues el último tramo es una ascensión que no sigue el canal a causa de un embalse. Por fin llegamos a una zona de baño en el lago Gerledan. Desafortunadamente está llenísimo de gente y se nos quitan las ganas de bañarnos, pero no de comer. La pausa se hace larga y con tanto calor cuesta ponerse en movimiento otra vez. Hacemos antes una pausa en una cafetería para tomar un helado David y yo un café con hielo. Al subir la cuesta de la zona de baño, con mil grados de calor, me doy cuenta que me faltan los guantes de la bici. Bajo corriendo y los encuentro donde sospechaba. Continuamos, pero no siguiendo el canal, pues en los años 20 al hacer el embalse lo hicieron desaparecer por unos pocos kilómetros, así que para retomarlo hay que rodearlo. No queda mucho para llegar al camping de Gouarec pero antes nos detenemos en una abadía llamada del “ bon repos”. Visitamos un par de tiendas que hay dentro, una muy curiosa de minerales. Llegamos al camping.  Nosotros es de los mejores pero el precio, de nuevo muy razonable 16 €. Antes de cenar nos paseamos por el pueblo y nos sorprende lo bonito que es. 


                                    

 

Lunes 6 de julio Gouarec- Châteauneuf du Faou.  86km

Hoy no nos hemos levantado tarde, pero sí nos hemos entretenido mucho en la salida, pues se nos ha hecho casi las 11h otra vez. Una razón también puede ser que en la tienda se condensa mucha humedad. Salimos por el canal con un día soleado y muy caluroso. Las sombras del canal y el aire fresco que desprende toda la vegetación a su alrededor hacen del recorrido una experiencia gozosa. Los meandros y sus numerosas esclusas no te dejan indiferente. Las hay verdaderamente bien cuidadas por sus moradores, otras en cambio aparecerán cerradas y sin vida. Insisto en detenernos en una cafetería muy cuqui en mitad del canal



Lo lleva una pareja joven que se sorprenden al pedir un café con hielo. Es un sitio muy agradable y disfrutamos de un descanso merecido. Según nuestro mapa, estamos en el punto más alto del canal. No se ha notado el ascenso mucho en comparación con la subida más abrupta que nos tocó ayer subir. Seguimos pedaleando y cuando estamos a punto de salir del canal para llegar a Carhaix-Plouger en busca de un supermercado, David pierde una pieza de su parrilla que nos tiene retenidos un rato. Yo, mientras él hace un apaño, la busco bajo el sol abrasador sin éxito. Finalmente ascendemos hasta pueblo y llegamos al súper donde aprovechamos a comer en un espacio que tienen adaptado con microondas y máquina de café.  ¡Qué gusto! ya que nos hemos bebido un gazpacho “al valle “de sandía, con langostinos y más cosas que nos hemos comprado, que nos han refrescado mucho. Cuando terminamos me dice David que para llegar a nuestro destino nos quedan 37km, y yo pensando que quedaba bastante menos. El calor es sofocante, pero hay tramos sombreados del camino que lo hacen más refrescante. Además, tenemos la suerte de que el camino es más bien descendiente. Llegamos a eso de las 19h al camping, cuya recepción se encuentra medio kilómetro antes. Llegamos justo cuando van a cerrar.
El camping tiene unas instalaciones algo viejas y sin encanto ninguno, pero nos hemos hecho fuertes en una mesa. Nos quitamos en la ducha el polvo del camino que no es poco. Tendemos la ropa, memorias, cena y a la
piltra. Hace muy buena noche

 

Martes 7 de julio. Châteauneuf du Faou - Châteaulin.  46 km + subida a la gare

Nos levantamos con un día soleado y caluroso de nuevo. La tienda está calada de nuevo, pero no tanto por la condensación, ya que hemos dormido con la puerta abierta, sino por el rocío de la mañana. Aunque volvemos a levantarnos temprano la salida se retrasa un poco por todo, la preparación del desayuno, esperar a que se seque la tienda y la ropa, recoger, aseo etc. En principio hoy damos por finalizado el recorrido del canal en el pueblo de Châteaulin. Hacemos los 45 km seguidos con sol mayormente así que llegamos cansados, pero en vez de detenernos en el mismo camping del canal, David comenta de ir a la estación de tren para comprar los billetes de vuelta a Rennes. El problema es que subimos una cuesta tremenda, pues la estación está en lo alto del pueblo.  Al llegar exhaustos nos encontramos la taquilla cerrada y una máquina expendedora al sol. Como no tenemos muy claro cuál va a ser el destino, si Rennes o Mont Saint Michel, decidimos meternos en la estación a comprar los billetes por internet. Perdemos más de dos horas en esta estación intentando comprar los billetes, pues es obligatorio comprar otro billete para las bicicletas en otra web y no está tan claro. Cuando por fin vamos a reservar las 2 últimas plazas nos dice la web que ya no se puede. Entramos en barrena entre las dificultades y el calor. Propongo a David que nos vayamos al supermercado más cercano a hacer unas compras para comer y así relajarnos un poco. Afortunadamente compramos una paella muy rica, varias cosas más y nos vamos al camping (16€). La parte pública del camping está muy muy bien, aunque lamentablemente no hay piscina y las duchas tampoco dan agua fría. 

Tras comer y relajarnos un poco nos ponemos de nuevo con el tema de los billetes. Finalmente, David consigue comprar billetes para nosotros y nuestras bicicletas. Me voy a descansar de tanto calor y tanto trajín.  La tarde es maravillosa, tranquila,y la paso tumbada leyendo. Cenamos en la estupenda zona común y nos vamos a dormir, ya que mañana tenemos que madrugar para coger el tren.

 

Miércoles, 8 julio de 2026

Camping de Châteaulin - Saint Medard 31km. TREN DE CHÂTEAULIN A RENNES 

Esta mañana me levanto muy temprano, ya que tenemos que tomar un tren hasta Rennes, haciendo transbordo en Landerneau. Me ha dado tiempo hasta para saltar en una cama elástica que hay en la esquina del camping y David aprovecha para sacarme unas fotos. Sin tiempo para visitar el pueblo de Châteaulin subimos hacia la estación, aunque esta vez no se hace tan duro por las frescas temperaturas de la mañana.  Allí nos encontramos a otros dos ciclistas alemanes que tienen dificultades ya que no han comprado la reserva de la bicicleta en el tren. Además de comprar tu billete hay otra página aparte de la “Sncf Connect” donde tienes que reservar la bicicleta por un euro. A nosotros nos costó sudor lágrimas ayer por la tarde.

Finalmente se suben al tren y no hay problema para colocar todas las bicicletas. Coincidimos con otros dos ciclistas franceses que también van a coger la conexión hacia Rennes, aunque todos se bajarán antes que nosotros. Como tenemos que hacer una espera de 40 minutos charlamos amigablemente todos en la estación y David captura el momento con una foto. El viaje a Rennes es muy cómodo y dura algo más de dos horas.  Al bajar del tren nos golpea la ola de calor. En Rennes apenas nos detenemos y tomamos un canal para ir a Dinan. David lo encuentra fácilmente y dejamos el bullicio de Rennes detrás de nosotros.
Llegamos a una localidad muy cercana llamada Saint Grégoire y compramos provisiones. Nos tumbamos en una isleta en medio del canal para comer y refugiarnos del calor bajo un árbol maravilloso.  Nos tomamos otro gazpacho “alvalle“ y unas ensaladas. Tras comer nos echamos una siesta. Al levantarnos sigue haciendo mucho calor, pero tenemos que proseguir para llegar a un camping que está a unos 25 km de Rennes. Este nuevo canal llamado d'îlle et Rance   nos llevará hasta Dinard, en la costa norte. Este nuevo canal es agradable pero no es tan frondoso como el de Nantes, o al menos eso me parece. Vemos barcos navegando y a ratos el sol aprieta. No vamos a hacer muchos kilómetros, afortunadamente, porque vamos a parar en el camping de Saint Medard. A eso de las 18h llegamos por fin. El camping es un poco raro ya que solo hay una verja con una recepción cerrada. Entramos y nos encontramos con una explanada donde solo se ve una furgoneta y una única tienda de campaña al fondo. Los baños del albergue son compartidos por los usuarios del camping y el público en general. Nos quedamos un poco desanimados al ver las raquíticas instalaciones. Nos planteamos seguir, pero hace mucho calor. Finalmente llegan los otros usuarios del camping con una pizza. Son una pareja ya madura de franceses que, por cierto, conocen Burgos, al menos ella. El hombre muy amable nos hace ver que las instalaciones de la ducha no están tan mal. También nos animan a que visitemos el bar del pueblo que tiene, según ellos, una buena cerveza. Esa es la palabra mágica.  Nos duchamos y medio montamos la tienda y allá que vamos. La subida al pueblo se nos antoja dura por el calor. Finalmente encontramos el bar y allá que vamos. El camarero, un poco hippie, me felicita por la elección de la cerveza. Nos la tomamos en la estupenda terraza. Animo a David a comprar una pizza en la furgoneta que se ha instalado frente al bar. Mientras nos la preparan hacemos tiempo jugando a un juego de cartas muy divertido y fácil llamado UNO. Cuando voy a recoger la pizza, el hombre todo apurado me dice que se la olvidado anotarlo pero que la prepara en 5´. Vuelvo a la terraza, gano de nuevo a David y, efectivamente, la pizza está lista. Nos la bajamos al camping a cenar. Cuando terminamos David se queda escribiendo sus memorias, y yo a lo mío.  Llegan ya muy tarde al camping en coche una familia con niños haciendo mucho ruido. Yo a última hora termino en la tienda estas memorias, ya algo cansada.

Jueves, 9 julio de 2026 Camping de Saint Medard- Dinard. 72km.


Hoy me despierto de nuevo muy temprano, tras pasar una noche no muy cómoda en el suelo de la tienda. Es temprano así que los los otros 3 grupos (incluida la familia que llegó a última hora) están dormidos. Aprovechamos para ducharnos de nuevo, desayunar y como la tienda no está muy apenas mojada, salimos más temprano de lo habitual. En este camping no hemos encontrado en la recepción a nadie ni a la llegada ni a la salida. A las 8h 30´ estamos circulando por el nuevo canal y nuestro propósito es no parar hasta Dinan que se encuentra a 50 km.
El canal es agradable, no tan frondoso como el de Brest, pero agradable y cómodo.  Tenemos suerte de contar con bastante sombra y el frescor de la mañana hace que nos presentemos en Lehon, una abadía al lado de Dinan, a las 11h 30´ de la mañana. 
Nos entretenemos un ratín visitando lo que se puede de la abadía (claustro y un par de exposiciones) y por fin llegamos a Dinan.

Yo lo visité,  hace años, haciendo otra ruta en bici por esta zona. Ya casi no me acuerdo de nada. Subimos la cuesta que nos lleva al castillo, que no es poca cosa con el calor abrasador que hace a esa hora. Dejamos las bicis aparcadas a la sombra y nos aventuramos a pie. Justo al lado está la oficina de turismo. David entra a poner el sello de nuestros pasaportes (llevamos 2, el del camino de Santiago y el de la Vélodyssée). Al poco de empezar nos encontramos un mercadillo en el que no sólo venden ropa sino también comida.  Decidimos comprar una ración de paella, otra de ensalada y una cerveza muy fría, que nos venden en un puesto regentado por un chico muy majo, y nos vamos a comerlo a la zona ajardinada, donde tenemos las bicicletas. Cuando hemos terminado de comer hace bastante calor, pero decidimos dar un paseo por el centro histórico y hacer algunas fotos. A eso de las dos y media decidimos volver a ponernos en camino para llegar a Dinard, donde ya tenemos reservado un camping. Como el calor es muy sofocante y la vía verde que nos va a llevar da un poco de vuelta, atajamos 5 km por la carretera, hasta retomar la vía verde. Tenemos suerte porque está bastante sombreada, aunque los dos vamos ya muy atontados por el calor. A tres kilómetros de llegar a Dinard nos encontramos un supermercado y un centro comercial. Mientras David hace algo de compra yo me quedo tomándome un café con hielo en una cafetería que hay dentro y aprovecho para escuchar algunos mensajes de audio que tengo en el WhatsApp. Uno es de Cristina que me dice que va a venir a Burgos la segunda mitad de julio. Llegamos por fin al camping que por cierto es bastante grande y con bastante gente y lo primero que hacemos es instalar la tienda de campaña y a continuación irnos directamente a dar un baño a la piscina. Pasamos la tarde allí hasta que cierran a las 19h. Nos duchamos, lavamos la ropa, cenamos y nos venimos a dar un paseo a la playa que está bastante cerca. Son casi las 10 de la noche y seguimos en la playa porque todavía queda un rato para que anochezca, pero le propongo a David que nos vayamos al camping  ya que estamos los dos ya bastante cansados. 

 

Viernes, 10 de julio de 2026 Dinard - Pontorson (ida y vuelta a Mont Saint Michel) 78 km

 

Nos levantamos temprano, sobre las 7h. Hemos dormido bien a pesar de que por la noche jugaban el mundial de fútbol Francia contra Marruecos y se oía algo de alboroto en el camping, tampoco mucho ni molesto. Como siempre, nos lleva un par de horas arrancar. Ahora con esta ola de calor a las 9h ya hace calor. Lo primero es salir hacia el puerto para coger un barco que nos llevará a Saint Malo. Damos alguna vuelta hasta encontrar el lugar desde donde sale.
La compañía “Les bateaux Rouges” nos lleva unto con las bicis en cuestión de minutos a Saint Malo por 18€ los 2 (billete + bici). Hacemos alguna foto desde el barco y llegamos a la ciudad amurallada de Saint Malo. No decepciona esta bonita ciudad amurallada.
La recorremos un poco en bici, hacemos alguna foto y David se acerca a la oficina de turismo a que nos sellen la credencial de la Vélodyssée. 
Nos ponemos en camino, hace mucho calor. El recorrido en principio hasta Mont Saint Michel es un recorrido paralelo a la playa. Según la oficina de turismo es un recorrido compartido con coches la primera parte y luego un recorrido exclusivo para bicis. Son al menos 20 km los que compartimos con los coches hasta que encontramos el itinerario ciclista. No es excesivamente cómodo en sus primeros km por las ondulaciones del firme así que propongo a David tomar la carretera, que va paralela y sin apenas tráfico, y dejar el camino. Cuando llevamos casi 4 horas le propongo a David parar en una pequeña localidad llamada Cherrueix donde comemos en un pequeño restaurante llamado “La pause gourmande”. Durante la pausa intentamos hacer reserva en algún camping en Mont San Miguel pero ya no quedan plazas libres.

Seguimos avanzando hasta que en un cruce cerca de Mont Saint Michel, nos entra la duda de si ir a Mont Saint Michel y luego buscar un camping o lo contrario. Finalmente creo que tomamos la decisión adecuada y decidimos ir primero al camping, ya que el calor era sofocante.  Al llegar nos encontramos en el paraíso, una gran piscina delante de la recepción. Estar bajo el agua era la única opción para aguantar la canícula.  Tras instalarlos en una zona habilitada para ciclistas, un tanto extraña ya que estaba al lado de la zona de juegos de los niños, vamos corriendo a la piscina. Estamos un buen rato en el agua y aunque yo tengo prisa por ir a Mont Saint Michel, David me retiene pues el calor es insoportable. Decido salir de la piscina y tomar un café con hielo en la terracita a la sombra que hay delante. Al rato David se sirve un té y lo ampliamos con una cervecita.  A eso de las siete, cuando ha bajado un poquito el calor, nos ponemos en camino hacia nuestro destino. Sin las alforjas, las bicis, van mucho más ligeras. Al acercarnos nos hacemos unas fotos en el mismo lugar donde Martina, Luis y yo, hace muchos años, estuvimos haciendo una ruta por esta zona. Estamos un ratito haciendo alguna foto y disfrutando la luz de la tarde.

Como estamos cansados de todo el viaje y tanto calor del día, volvemos en bicicleta, pero antes hacemos una parada en el supermercado de Pontorson que abre hasta las 10 de la noche. Antes de llegar al supermercado descubrimos que hay un concierto y para nuestro deleite, están haciendo galettes con salchicha de cerdo y patatas fritas. Aun así, aprovechamos para comprar algo del desayuno en el supermercado y regresamos a cenar en la zona de concierto y probar las delicias locales. Tras beber medio litro de cerveza cada uno, caemos redondos y hacemos lo que podemos para llegar al camping. Aun así, todavía reúno algunas fuerzas para pegarme una ducha antes de meterme a descansar a la tienda. Ha sido un día intenso con mucho calor.

 

Sábado, 11 de julio de 2026.  Pontorson- camping de Chatillon en Vendelais. 60km

De nuevo nos levantamos temprano para no salir tarde. Esta segunda semana de julio se ha intensificado el calor respecto a la primera. Salimos de Pontorson utilizando la misma vía verde, creo, que hicimos años atrás Martina, Luis y yo. Esta vía verde se llama “la Regalante”. Nuestra idea es llegar a comer a Fougeres, distante 45km. La Vía Verde, afortunadamente, tiene zonas sombreadas, es bastante lineal y te vas encontrando campos de labor y muchas granjas alrededor. Desde primera hora de mañana hace mucho calor y no vamos demasiado rápido, o sea que es ligeramente ascendente. Nos encontramos algún cicloturista en sentido contrario y solamente una familia con muchos niños en el mismo sentido que nosotros. Tenemos suerte, los últimos kilómetros son en descenso, hasta el pueblo donde vamos a hacer la parada para comer. Por fin llegamos a un Intermarché, que aunque es grande, no tiene zona preparada para comer. Es tan sofocante el calor que decidimos comer lo que nos hemos comprado dentro del supermercado, que está climatizado. Nos apañamos con una mesa que hay a la entrada. Descansamos un poquito, pero decidimos continuar los últimos 20 km para poder llegar cuanto antes al camping y descansar allí. Cuando por fin llegamos estamos tan sofocados que no podemos más que ir corriendo a darnos una ducha. Desgraciadamente casi todas las duchas de los campings que nos vamos encontrando en Francia ofrecen únicamente agua caliente.  El recepcionista nos aconseja utilizar la ducha para personas con movilidad reducida para poder disfrutar de agua fría.  Aunque hay un lago frente al camping muy bonito, no nos recomienda bañarnos en él. Nos instalamos y nos vamos al bar, que tiene climatización. Es nuestra salvación, ya que en la calle no se puede ni respirar del calor. Una cervecita y un helado dentro del bar nos ayudan a sobrellevar este calor tan intenso. Yo salgo antes que David del bar, me doy otra ducha y le pido al del bar que nos deje una mesa de plástico y sillas para cenar, pues el banco frente al lago está ocupado. Cenamos y nos vamos a relajar a unas hamacas-silla frente al lago. De allí, ya muy cansados, nos vamos a dormir. Solo ponemos la mosquitera ya que hace todavía mucho calor a pesar de ser ya más de las 22h 30´.

     


Domingo 12 de julio de 2026

camping de Chatillon en Vendelais- camping de Martigné Ferchaud 65 km

Nos despertamos con otro día de calor y una noche, de nuevo, muy tranquila.  Los campings franceses son la mar de tranquilos, especialmente los pequeños.  Desayunamos, esta vez sí, frente al lago. ¡Qué lujo, la vista es espectacular! 

Recogemos y nos ponemos en camino por la vía verde de "La Regalante". Hace calor, pero tenemos suerte porque hay sombra y es más bien descendente. Hasta Vitré se va muy bien. De camino, y ascendiendo hacia Vitré, hacemos una parada en un Intermarché súper, ya que los domingos muchos supermercados en Francia están abiertos.  Visitamos la localidad, que nos recibe con un castillo extraordinario.  Seguimos ascendiendo hasta llegar al centro, que es precioso. Nos encontramos un mercadillo medieval y lo recorremos hasta llegar al castillo. Nos hacemos varias fotos. 


   


Hace mucho calor y mientras David baja a la oficina de turismo yo lo espero en la sombra en una de las calles principales. Continuamos por la vía verde, gracias al Mapy.ck que nos ayuda a encontrarla con facilidad. El cielo sigue nublado y, afortunadamente con la pendiente más bien a favor, intentamos hacer el máximo de kilómetros posible para llegar al camping lo antes posible. Cuando llevamos 45 km nos detenemos en el soportal de la iglesia de la Guerche de Bretagne. Está todo muy cerrado y sin gente para ser un domingo a las 13 h.  Me ha parecido ver algo abierto así que, investigo a ver si me puedo traer alguna bebida fría. Encuentro una especie de kebab en el que que sólo venden refrescos. Muy a mi pesar me traigo dos coca-colas en vez de una cerveza bien fría, que es lo que me apetecía. Tras comer unos bocadillos en el soportal de la Iglesia de la Asunción, continuamos ya muy acalorados. Aunque seguimos la Vía Verde, llega un momento que la perdemos y decidimos atajar por una carretera que nos llevará directamente al camping para llegar a las 15h 30´. Tras pagar 12 euros, que es lo que cuesta el camping para dos personas, descansamos un momento detrás de la recepción en unas mesas con un toldo. Una gran ventolera tira todo el chiringuito con toldo incluido así que lo más prudente es coger las bicis e irnos a buscar una sombra para poner la tienda. El camping es muy sencillo, pero tiene lo suficiente e incluso una pequeña cocina con frigorífico, microondas y kettle. Lo primero que hacemos es pegarnos una ducha y lavar la ropa. David se baja a unas mesas al lado de la cocina a escribir, pero al rato, el calor es tan sofocante, que decidimos irnos al pueblo a buscar un sitio fresco donde tomar una cerveza. No parece un pueblo especialmente bonito, pero encontramos una cafetería que, sin tener aire acondicionado, tiene unos ventiladores, así que entramos rápidamente a quitarnos el sofoco. Le propongo a David irnos y finalmente decidimos ir a comer un plato combinado con patatas al kebab que hay al lado de la cafetería donde estábamos. Hace tanto calor dentro que el dueño nos anima a sacarnos una mesa fuera con dos sillas en una plaza del parking que está justo enfrente. Después de comer nos vamos al camping y yo paso una hora y pico maravillosa leyendo delante del lago donde unos niños no dejan de bañarse disfrutando del verano. Nos vamos a dormir sólo con la tela mosquitera ya que hace una noche casi tropical.


 

Lunes, 13 de julio de 2026. Camping de Martigné Ferchaud a Châteaubriant. 25 km


Hoy nos despertamos temprano, aunque no con la prisa habitual de tener que hacer muchos kilómetros para no pasar calor. Hemos decidido que vamos a pedalear solamente hasta Châteaubriant y allí tomar un tren que nos llevará hasta Nort sur Erdre, donde dejamos el coche aparcado. Desayunamos en el estupendo lugar que tienen preparado para los campistas. Es una pequeña cabina donde hay de todo para cocinar. Recogemos y ponemos rumbo a Châteaubriant, pero esta vez no por la vía verde sino tomando un atajo por la carretera. Al llegar a esta localidad nos encontramos que el castillo está cerrado y la oficina de turismo también, así que nos vamos directamente a comprar el billete. Compramos alguna cosilla para comer en un supermercado mientras hacemos tiempo para coger el tren y almorzamos en una zona muy agradable al lado del castillo. El recorrido en tren no es muy largo. Hacemos alguna compra más al llegar a Nort sur Erdre, llegamos al coche, recogemos y nos ponemos en camino sin prácticamente parar hasta Irún. Para que se haga más ligero el viaje viajamos esta vez por autopista de peaje.  Como ya es tarde cuando llegamos a Irún decidimos aparcar la furgoneta en el monte Jaizkibel. Allí, en lo alto, divisando Irún y Hendaya, cenamos y dormimos tranquilamente. Antes del amanecer un grupo de chavales sale de la ermita de Guadalupe. 




 

Martes 14 de julio. Monte Jaizkibel- caserío de Xabi.



Cuando nos levantamos por la mañana ya hay un montón de gente, peregrinos y ciclistas, merodeando en el pequeño mirador donde dormimos anoche. La mañana, aunque algo nebulosa, dará paso a una jornada soleada y calurosa. Por ese motivo desechamos finalmente la idea de volver a realizar la Vía Verde del Behobia, que nos gustó mucho en su día. Finalmente, contacto con mi amigo Xavi, que vive en un caserío a unos 45 minutos de Irún, y decidimos ir a visitarlo. Como el acceso es algo complicado me da toda la información necesaria para poder llegar sin problemas. Por fin llegamos al caserío, rodeado de escarpadas montañas. El paisaje es digno de un cuento de Heidi. Al rato nos bajamos a comer al restaurante que hay cerca del caserío. Antes de comer realizamos un pequeño recorrido de media hora hasta el molino del diablo, restaurado por los mismos dueños del restaurante. Decidimos hacer la sobremesa en el caserío, donde descansamos un poco. A media tarde Xabi nos anima a acercarnos a la huerta y a coger unas manzanas de los árboles que hay en la finca.  Antes de cenar salimos al porche a tomar una cerveza y hacer un pequeño piscolabis. Luego cenamos y Xabi nos deleita con algunos chupitos de cosecha propia. Antes de irnos a dormir salimos a ver la noche estrellada sin contaminación lumínica.

 

Miércoles, 15 de julio de 2026. Caserío de Xabi-Burgos


Anoche me acosté agotada y sin embargo me he despertado muy temprano. Tras desayunar con Xabi, ponemos rumbo hacia Burgos. Antes haremos una parada en el embalse del Sobrón para disfrutar de un breve descanso antes de volver a nuestras rutinas. Hacemos unas compras y comemos relativamente pronto en las mesas de picnic delante del lago. Estamos de lo más tranquilos. Cuando terminamos de comer nos echamos una siesta, nos damos un baño y tomamos unos helados en el bar del embarcadero antes de poner definitivamente rumbo a casa.

Han sido 2 semanas estupendas de viaje. Hemos pasado calor, sobre todo, la segunda semana, pero el recorrido por los canales ha aliviado, con su sombra, algo de la canícula de este mes de julio. Los campings de Francia son maravillosos, numerosos, económicos y han resultado ser un gran recurso en este viaje. Por último, decir que terminar el viaje visitando a mi amigo Xabi ha sido el mejor final de esta aventura viajera. 

 

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